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Muere Simón Rodríguez

 

 

simon rodriguez

 

 

 

 

 

Muere Simón Rodríguez

 

Un día como hoy muere Simón Rodríguez, quien influyó en la formación del Libertador, en su visión social y en su amor por la libertad y la República

 

#NuestrasEfemérides. De la infancia de Simón Rodríguez se conoce muy poco. Simón Rodríguez es un niño expósito y su único familiar conocido es su hermano José Gayetano Carrero. Nace en la ciudad de Caracas el 28 de octubre de 1771 y muere en Perú, el 28 de febrero de 1854.

 

Su vida se caracteriza por seguir apasionadamente su ideal de pensar y enseñar en libertad plena, además de estar dominada por la pasión de las letras. A Rodríguez, se le conoce también como Samuel Robinsón, gran filósofo y educador, uno de los más grandes de su tiempo.

 

El primer contacto con Bolívar se produce cuando Rodríguez es contratado por Feliciano Palacios, abuelo del Libertador, para que en su propia casa le sirva de amanuense. Más tarde, al fugarse de la casa de su tío Carlos Palacios, Bolívar ingresará a la escuela pública de Rodríguez.

 

Este era un maestro que enseñaba divirtiendo, según expresión bolivariana. Su manera de enseñar, distinta a todo lo tradicional, era en el campo, frente a la naturaleza, lo cual servía para el espíritu, para la fortaleza del cuerpo y para el conocimiento de las cosas que nos rodean. Si está en el aula, entre sus 114 alumnos (setenta y cuatro que pagan y cuarenta gratis, entre ellos nueve expósitos), les da instrucción adecuada a sus edades y les inculca las buenas costumbres y el amor por la libertad.

 

Don Simón Rodríguez, precursor y animador de la inquietud bolivariana, es por antonomasia el Maestro del Libertador; antes de que éste independizara a América, Rodríguez (su "Maestro Universal") hace su tarea: independiza a Bolívar, lo divorcia de la realidad tradicional y lo acerca a la verdad futura; le ayuda a conseguir la perspectiva propia de un creador, a intuir su faena y a calcular las fuerzas de sus auxiliares y sus enemigos. Simón Rodríguez llama a Bolívar a ser terriblemente cuerdo entre aquellos mediocres que se autoestiman depositarios del buen juicio y de la sensatez, y a los ojos de los cuales la Independencia tenía que ser una locura singular.

 

La enseñanza de Rodríguez se cumple en la adolescencia y en los umbrales mismos de su edad adulta; superados algunos rices de la infancia entre maestro y discípulo, roces que nunca más recordará El Libertador, la compenetración entre ambos es intensa y duradera. Por el carácter independiente y rebelde de Rodríguez se comprende que cale tan hondo en el espíritu del joven.

 

En 1826 Rodríguez le escribía a Bolívar: "No sé si usted se acuerda que estando en París, siempre tenía yo la culpa de cuanto sucedía a Toro, Montúfar, a usted y a todos sus amigos". Palabras que sugieren la gran amistad entre aquellos jóvenes y el travieso pero respetado Pedagogo. Esto haciendo remembranza de la época que pasaron juntos en París cuando bolívar viajó a Europa. En ese entonces, Rodríguez solo contaba con treinta años.

 

En 1829, retirado de la docencia, establece en Azángaro, sobre las riberas del Lago de Titicacas, una fábrica de Velas, que irónicamente él llamaba "De luces americanas". Pero reclamado por la población cedió a encargarse de nuevo de la Educación.

 

Después de la muerte del Libertador, en 1830, se traslada a Lima y luego a Huacho. En 1833, fue nombrado Director de Estudios del Departamento de Concepción, este mismo año, en Chile se entrevista con su compatriota Andrés Bello y funda una escuela de Barrio.

 

En 1846, regenta un Colegio en Quito y en 1847, se traslada al Sur de Colombia, entregado siempre a su pasión de enseñar. Luego se enrumba a Perú, donde murió Simón Rodríguez, pobre y sin hogar a los 83 años de edad, el 23 de Febrero de 1854, en el humilde pueblecito peruano San Nicolás de Amotape, donde se dedica a fabricaba velas, que es hacer luz.

 

Sus restos fueron trasladados en 1954 al Panteón Nacional, en el centenario de su muerte.

No sin motivos, Bolívar usaba el calificativo de «el Sócrates de Colombia» para referirse a su maestro. Simón Rodríguez, fue un maestro ejemplar y gran luchador por la Libertad y la Justicia.

 

Escribió obras de valioso interés, entre las que se pueden citar:

Educación Popular.

El suelo y sus habitantes.

Tratado sobre las luces y las virtudes sociales.

Defensa de Bolívar.

El Libertador del Mediodía de América. Sus compañeros de armas defendidos por un amigo de la causa social.

 

Fuente: MPPE

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Fundación Colombeia. Miércoles, 27 de Agosto de 2014.

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